Conductivismo & Instintivismo

Conductivismo, Adiestramiento en Positivo, Instintivismo

Conductivismo, Adiestramiento en Positivo, Instintivismo

El adiestramiento de los perros ha pasado en los últimos años por diferentes fases o métodos, desde el inicial de: haces lo que te digo o te pego, que era el más usado en el principio del siglo pasado, a los métodos más usuales actualmente de sólo premiar. Pero, como la psicología canina está demostrando, ambos sistemas eran y son erróneos.

Los inicios:  “Si no haces lo que quiero te castigo”, no utilizó métodos de enseñanza, el perro aprende pocas cosas y de forma casual o por imitación.

Inicios del Conductivismo, año 1920 

La evolución ha sido: 

  • Si no haces lo que te digo recibes castigo       

Vaya, la técnica del palo 

  • Si haces lo que quiero te doy un premio (básicamente comida)

Aquí se empezó con el conductivismo

  • Te hago algo que te molesta (correa estranguladora, impulsos eléctricos) hasta que haces lo que quiero

Se sigue con el conductivismo y se entra en el denominado adiestramiento en positivo

  • Nunca te riño, sólo te premio cuando haces algo que quiero

Pero no ha sido hasta hace poco que algunos adiestradores y psicólogos caninos empezaron a desarrollar métodos que en vez de estar basados en la idea que el perro era una máquina incapaz de razonar, y que sólo respondía a estímulos positivos/negativos externos, están basados en una realidad incuestionable: el perro  tiene instintos, piensa, almacena información y finalmente puede reflexionar sobre todo ello.

Veamos pues algunos conceptos :

Conductivismo

La conducta está determinada por refuerzos y castigos que se reciben, y no por  predisposiciones internas.

O sea, la actuación no viene condicionada por unos instintos que tengamos o pensamientos o reflexiones, si no en base a un castigo o premio que nos condicionarán a una actuación determinada, la que menos castigo nos dé o más premio nos aporte.

El conductivismo fue estudiado en los perros por Pavlov, que consiguió que los perros salivaran oyendo un timbre.

O sea, haciendo sonar un timbre cada día antes de darles una suculenta comida, al final el perro ya salivaba al oír el timbre. Pero, de hecho, no es un acto reflexivo, el perro ni es consciente, además de que es inútil salivar cada vez que suena un timbre

Tratamos pués al perro como un robot, le apretamos un botón de puesta en marcha (la salchicha ) y un segundo botón de programa a realizar, la indicación verbal o gesticular de lo que tiene que hacer (sentarse, caminar al lado...) y el perro, sin pensar ni reflexionar, realiza una actuación.

Es rápido y fácil de conseguir, para hacer demostraciones y ganar concursos funciona, pero…

El adiestramiento se limita a ejercicios como mucho encadenados como si el perro  fuera un robot, sin ni siquiera un mínimo de inteligencia artificial.

Nos perdemos la capacidad de reflexión del perro, su capacidad de interactuar con nosotros y mejorar el ejercicio, el sentirnos un equipo….. pero más y mucho peor:

Generamos un perro que no piensa, no reflexiona, ojo! aquí pueden salir muchos problemas fuera de un ámbito controlado, como es un escuela de adiestramiento o un ring de competición. En un ring de competición todo está controlado, lo que hay que hacer, el como y la situación, no sale por en medio un niño persiguiendo una pelota, ni viene el perro del vecino a presentarse, ni pasan esas mil cosas del día a día.

Además, la mayoría de estímulos que desencadenan esas acciones que queremos están basados en estímulos que generan stress en el perro (por ejemplo, la comida es el mayor estresante, ver más abajo) esto puede ser bueno para demostraciones y concursos, pero no para un perro de familia.

El conductivismo pués es eficaz, pero tenemos una máquina que no está preparada para el día a día, ni interactúa con el entorno. El conductivismo genera muchos desequilibrios en la mente del perro que veremos más adelante.

Es por ello que en los años 90 Bruce Johnton, adiestrador de perros guía, desarrolla  el adiestramiento cognitivo, donde si se busca que el perro piense.

Adiestramiento Cognitivo

En él se enseñan conceptos al perro, no actos concretos

Conductivismo tradicional:

    Veo piedra: Me aparto (no la salto)

   Veo persona: Me aparto

    Veo bicicleta: Me aparto

    Veo andamio: Me aparto (no lo paso por debajo)

En el Cognitivo

Primero le enseñamos en concepto “ obstáculo”, que es cualquier cosa que esté en  su camino, y la acción será siempre:

    Obstáculo: Me aparto

La técnica se demuestra eficaz, y es así que se hace un gran avance en la utilidad de los perros guía, pero se sigue adiestrando por los métodos conductivistas, haces lo correcto: te doy comida, no lo haces: te activo sonido molesto en el collar.

A diferencia de la enseñanza puramente conductivista, donde aprender es mecanizar, aquí aprender es comprender. Y aquí se inicia la semilla de lo que será luego el aprendizaje Instintivo y el aprendizaje por imitación.

Porque los adiestradores se dan cuenta de un nuevo concepto, y es que al comprender, el aprendizaje se vuelve autosatisfactorio, el perro empieza a no necesitar estímulos externos (comida) para aprender, el quiere aprender, y aquí sale otro problema, si el perro tiene que querer y auto estimularse, entran en juegos las emociones, en las técnicas puramente conductivistas, se hace un estímulo suficientemente fuerte para que el perro haga el ejercicio si o si.

Pero cuando se quiere que lo haga con “interés y motivación”, como se necesita en el cognitivo, vemos que en muchos casos no se logra esa motivación.

Perros agresivos, persiguen bicicletas, tiene ansiedad, etc. y, además, se ve también  que hay un cuarto elemento, “la empatía”, es decir: Si estoy de buen humor, y me caes simpático, me motivo, si no, pues no.

Se sabe que automotivado y con empatía se consiguen grandes cosas, pero no se sabe desde el conductivismo conseguir esa motivación y empatía en todos los casos.

De ahí, muchos adiestradores vuelven al conductivismo tradicional con todas sus limitaciones, pero otra corriente crea el:

Conductivismo positivista, educación en positivo

Aquí, buscando una motivación en todos los casos y una fuerte empatía, lo solucionan por la vía rápida, o sea, le dan constantemente comida al perro, y no veas como está de motivado y pendiente de mi …

Pero esto no va a funcionar, el perro no está motivado para aprender algo, ni está verdaderamente empatizado con nosotros, el perro lo que está es deseoso (y según la gana, mucho) de conseguir el trozo de salchicha.

Pero es que, además, su obsesión por la salchicha le genera estrés, y con estrés no se aprende …

Pero bueno, algunas personas ven que: 

Salimos al jardín con una salchicha y ya tenemos a todos los perros pendientes de nosotros e intentando hacer “cualquier cosa para conseguirla”. De fábula, ¿no?

Tenemos la atención del perro. Este quiere hacer cualquier cosa que le pidamos y, además, todo de forma happy, pues le damos comida. Pues, no y no.

El sentido común, en especial si tienes niños, ya te puede decir que enseñarlo todo, basar nuestra relación con otro ser vivo en base a darle “constantemente” cosas que desee, no funciona. Nada más es útil circunstancialmente y, además, a la larga acabará mal.

Pero es que en el caso de los perros hay más, y grave... Las modernas técnicas de estudio de la mente del perro nos han demostrado:

El perro, cuando come genera cortisol, que es un generador de estrés de ansiedad. Para las personas comer es un acto social de relajamiento, para los perros comer es un acto de estrés y fuerte ansiedad.

Esto es debido porque, en su naturaleza, un lobo come una vez cada varios días, y siempre con miedo de que le roben su ración otros lobos/perros, de ahí que si damos de comer (trozos grandes) en grupo, los perros tienden a apartarse a comer su trozo de comida. El comer genera automáticamente en el perro cortisol, estrés, ansiedad.

Si ya el sentido común nos decía que enseñar a un ser vivo a base de darle constantemente premios no era buena idea, en el caso de los perros darles comida que para ellos es un generador de cortisol, lo que es aún mucho peor idea.

Si ya el conductivismo tradicional se basa en “inducir” comportamientos, pero no reflexiones ni interactuaciones, si le añadimos el positivismo donde, además, le generamos cortisol (estrés), pues la sopa está servida.

Es verdad que no todos los conductivistas hacen abuso de la comida, pero los positivistas si lo hacen. Y acordarse para los estudiosos del conductivismo las experiencias de Pavlov (comida, timbre, saliva, quito comida, dejo timbre, sigue saliva). 

Muchas personas creen erróneamente que una vez enseñado el ejercicio al perro con comida más una orden, que al dejar de dar la comida y pasar el perro a seguir realizando el ejercicio solo con la orden, ya no generará cortisol (al no comer).

!!Error!!, como demostró Pavlov, al dejar de darles comida y solo sonar el timbre el perro seguía generando saliva, aquí pasa lo mismo, al dar la orden seguirá salivando, generando cortisol.

El perro relaciona el gesto u orden con la comida que recibirá al hacer la acción, por lo tanto el perro: escucha la orden, genera cortisol, hace la acción, se frustra al no recibir el premio.  

Por eso, para un correcto funcionamiento del sistema, tenemos que de vez en cuando volver a premiar al perro, pues si no irá dejando de realizar el ejercicio en condiciones, esto es más o menos rápido dependiendo del perro. Y lo mismo, si asocio clicker o voz concreta a un premio, comida, cada vez que oye el sonido generará cortisol, eso si hace caso y presta atención cuál robot o zombi drogado.

Complejo? Sólo disruptivo, pero real por las investigaciones actuales, por los estudios de Pavlov (1890) y por el sentido común.

Adiestrar a perros condicionando sus acciones, no a una acción voluntaria, reflexionada, si no a una acción refleja condicionada por un premio, generá perros estresados y con diversas patologías, derivadas de la ansiedad, más o menos graves segun sea el perro y el uso o abuso que hayamos hecho de las técnicas conductivistas y conductivistas positivistas.

El conductismo es útil para perros de ring, perros de competición, perros para  utilidades concretas, pero no genera perros equilibrados de familia 

PD: Se están poniendo de moda técnicas de adiestramiento en las que se da al perro una pequeña, muy pequeña, porción de comida cada vez que hace algo bien, por pequeña que sea la acción. Es una técnica muy eficiente, se enseña trucos a los perros de forma muy rápida. Pero es una técnica que genera en los perros, además de todo lo ya comentado, adicción a la glitoris, adicción al acto de tragar (es indiferene a la cantidad, es el mismo acto se trague lo que se trague) y el acto de tragar en los cánidos es un ansiolítico en si mismo !!!!!

En todo caso, la patada en el culo, el conductivismo, el conductivismo cognitivo y el adiestramiento en positivo, son técnicas que, cada una con sus limitaciones y consecuencias, funcionan, y dependiendo de la necesidad concreta y el perro pueden ser usadas con éxito. La mayoría de adiestradores actuales son las técnicas que usan.

Y ahora llegamos al Instintivismo

Instintivismo

Con el instintivismo vamos a trabajar para conseguir una super empatía con el perro y una gran motivación del perro para aprender.

Y lo vamos a hacer a través de sus propios instintos naturales, es como en el el jiu-jitsu, que no para el golpe del oponente, si no que utilizamos su propia fuerza para desequilibrarlo.

En el instinvismo vamos a buscar, pues, el equilibrio del perro, con si mismo y con su entorno. Aquí buscamos perros contentos, sin problemas ni ansias, no buscamos robots super eficientes. Por lo que si a tí lo que te interesa es tener un perro que de forma rápida aprenda unos trucos, el instintivismo puede no ser tu camino.

Instintivismo es también solucionar los problemas del perro pensando en como lo solucionaria el en base a su propio instinto, en base también a su experiencia adquirida (en la medida que un perro aprende es posible que solucione las cosas de forma diferente). En el instintivismo se interactúa con el perro, no se le estresa ni se le ansia, se busca su participación voluntaria, no condicionada a un premio.

Se consigue la autosatisfacción por el trabajo bien hecho y en equipo (como la manada de lobos a la hora de cazar o cuidar cachorros).

Aquí no tenemos un tope con la emociones como en al conductivismo cognitivo, porque de hecho en el instintivismo entrenamos al perro a partir de sus emociones. 

El conductivismo pasa de como es y piensa el perro, simplemente lo condiciona a una respuesta. El adiestramiento en positivo, además de condicionar al perro a una respuesta, lo hace generandole adicción a la gritoris y generando cortisol / estrés en el perro.

El instintivismo se basa en la forma de ser del propio perro, en sus emociones, genera una fuerte empatía personal (no de salchicha) con nosotros y consigue que el perro quiera participar del ejercicio, y cualquier ser vivo cuando participa con interés en algo intenta hacerlo lo mejor posible, por su propia satisfacción y reconocimiento del grupo.

En el instintivismo sólo tenemos que vigilar no poner la metas demasiado elevadas para que el perro no se estrese por sus ganas de hacerlo perfecto.

El instintivismo es una técnica disruptiva que aún hoy utilizan muy pocos adiestradores caninos, aunque sí se está imponiendo cada día más en los psicólogos caninos.

Quiero saber más sobre el instintivismo

Quiero que me avises cuando subas un post explicando con más detalle y ejemplos prácticos cómo trabajar con perro dentro del instintivismo

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